Una historia inteligente de cómo aumentar ventas sin aumentar gastos...
El Prospector Electrónico
.jpg)
Erase una vez un cercano país que estaba atravesando una situación económica muy mala. Eso generaba entre sus habitantes depresión y malestar.
Todo comenzó por las acciones egoístas de una cincuentena de influyentes sinvergüenzas en una distante e importante nación que, en un primer momento, provocaron grandes problemas a nivel local.
Como la economía estaba muy globalizada esas complicaciones locales se expandieron a las demás naciones con mucha más rapidez que el virus de la peste en épocas anteriores.
Las ventas de las empresas bajaron tanto que se vieron obligadas a implantar nuevas estrategias comerciales que comenzaron con la simple idea de la subsistencia y de no verse afectadas por la vertiente negativa de las leyes de Darwin y Murphy.
Después, cuando la situación se estabilizó, pudieron comprobar que estas tácticas novedosas les servían también en tiempos de crecimiento.
Inmersa en ese agitado mundo había una empresa, dirigida por Justo Rico, que estaba pasando por uno de los peores momentos de su historia.
Justo Rico era un hombre honesto, inteligente y emprendedor que había reducido los gastos hasta los límites que la prudencia aconsejaba.
Su parte honesta le impedía rebajarlos más sin deteriorar su relación con las personas que le habían ayudado a llegar a donde se encontraba. Personas como trabajadores, amigos, proveedores y socios.
Sabía que sólo existían dos soluciones: gastar menos o vender más, y su espíritu emprendedor le llevó a a esto último. A no rendirse. A tratar de influir en la crisis en lugar de que la crisis influyera en él.
Su vertiente inteligente le aportó las ideas necesarias para poner en práctica sus planes.
Si desea conocer el resto de la historia pulse aquí...
|