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Viene de la anterior ....
Su vertiente inteligente le aportó las ideas necesarias para poner en práctica sus planes.
"Como mis clientes", pensó, "no pueden absorber más de mi producción la única solución que tengo es conseguir nuevos clientes".
"Para ello tendría que contratar más comerciales que abran mercado, con lo que volveré a aumentar los gastos y eso ahora puede ser un peligro".
"En realidad", siguió pensando "lo que me hace falta es hacer prospección y contactar con más clientes que podrían ser atendidos por los mismos vendedores que tengo, sin necesidad de aumentar la plantilla, con lo que conseguiría más ventas prácticamente con la misma inversión. También podría hacer que clientes nuevos contactasen conmigo".
Estaba enfrascado en esos pensamientos cuando le interrumpió el responsable de informática de la empresa, Jorge Dato: "Ya tengo reparado el ordenador averiado".
El Sr. Rico preguntó, sorprendido: "Cómo has podido hacerlo con tanta rapidez?"
"Muy fácil. He buscado en Google "reparación de ordenadores" y he avisado al primero que he encontrado y que me ofrecía garantías".
AL Sr. Rico se le iluminó el rostro. Jorge, sin saberlo, le había aportado la solución.
Internet había actuado como vendedor de esa empresa de reparación de ordenadores sin un coste adicional aparente.
Entonces empezó a cavilar. "Si yo también tuviese una web que acerque al mercado podría conseguir clientes nuevos. Mis clientes habituales ya conocen la que tengo sin necesidad de mover nada pero si además saliera en los primeros lugares de las búsquedas en Internet la podrían encontrar clientes potenciales que no me conocen".
"El producto que yo vendo", siguió pensando, "no permite ser vendido a través de la web pero sí que me puede servir para hacer prospección y que los vendedores que ya tengo rematen las operaciones".
"Podré tener un prospector electrónico que trabaje las 24 horas de 365 días al año, no cobrará dietas ni comisiones ni habrá que pagar nada a la Seguridad Social, no me discutirá el sueldo que le pago (o que no le pago), me puede aportar más cifra de negocio que nadie y en todo el territorio que yo quiera (y sin kilometraje)".
Así, poniendo en práctica su idea, fue como el Sr. Rico superó la crisis del momento y creció después. Sus clientes se duplicaron en tres años mientras que sus gastos sólo aumentaron el 10%. Desde entonces siempre se le oye repetir que "la prospección de una web bien situada es la más rentable que hay porque puede salvar una empresa en época de crisis y ayudarla a crecer cuando soplan vientos favorables".
Román Soler Tió
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